Uno de los bares más activos en la oferta cultural de Santa Cruz de Tenerife, el del Círculo de Bellas Artes, cierra una etapa. El responsable de su gestión durante los últimos doce años, Gonzalo Prieto, ha alcanzado un acuerdo económico para evitar ser desahuciado por la presidenta de la institución, Míriam Durango. Ambos confirmaron a este digital el pacto extrajudicial, aunque prefirieron no hacer público su importe.
Aparte de atender la barra, Gonzalo Prieto ha destacado por convertir esa cafetería en un espacio para la difusión cultural, el debate y la promoción de artistas. Ha mantenido una programación estable de actividades musicales, literarias y cinematográficas, entre otras iniciativas. Como muestra puedes consultar la oferta de los últimos meses en el blog del Equipopara.
Su desencuentro con Míriam Durango viene de largo y estalló en la asamblea del Círculo celebrada en julio del año pasado. El conflicto se conoció unos meses después, a raíz de que la presidenta interrumpiera delante de la prensa la comparecencia de un grupo de directores de cortometrajes convocada en el bar. Entonces este digital contó en una noticia (al igual que otros medios de Tenerife) la bronca interna, que se puede resumir así:
- Un grupo de 22 socios, entre los que está Gonzalo Prieto, presentó una demanda contra Míriam Durango por coartar la democracia dentro del Círculo de Bellas Artes tras esa asamblea. Aparte de por irregularidades formales (no hubo acta de la reunión), los denunciantes se mostraron en desacuerdo con las cuentas de la entidad. Este proceso sigue abierto en un juzgado de Santa Cruz.
- Poco después, la presidenta de la junta directiva solicitó el desahucio del responsable del bar. Esto es lo que se acaba de cerrar, sin llegar a juicio, por un acuerdo económico.
Un grupo de 22 socios, entre los que está Gonzalo Prieto, presentó una demanda contra Míriam Durango por coartar la democracia dentro del Círculo de Bellas Artes
Este digital contactó con los dos protagonistas de esta historia. Gonzalo Prieto prefirió permacer en silencio hasta que se firme ese pacto, alcanzado entre abogados, la semana que viene. Miriam Durango, por su parte, nos explicó que el intento de desahucio se ha resuelto de una manera "razonable" pues, en su opinión, el Círculo "tenía todas las de ganar" en los tribunales dado que la situación contractual de la cafetería era "irregular".
En cuanto a la demanda contra ella por cercenar la democracia dentro de la institución, cuya resolución aún se desconoce, aseguró que sobre este asunto nunca ha hablado en los medios de comunicación, y de momento no piensa hacerlo, porque se trata de "un problema interno de una sociedad privada". "Estas cosas no se deben airear".
Entre tanto, el próximo lunes 6 de julio está convocada la asamblea ordinaria de este año, en la que se someterán a aprobación el informe económico y las cuentas (tienes el anuncio en una foto de la galería). ¿Habrá problemas? Míriam Durango nos recordó que sólo podrán asistir los "socios ratificados con derecho a voto" y confió en recibir el apoyo de la gente que respalda su gestión.
El Círculo de Bellas Artes de Tenerife tiene más de 80 años de historia. Es uno de los foros culturales más antiguos de la isla y fue punto de encuentro y debate de destacados artistas locales durante la segunda mitad del siglo pasado.
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