"A Joaquín le había parecido la mejor lectura de las que habíamos hecho juntos y a mí una más". Así cuenta el poeta Benjamín Prado en su libro Romper una canción la impresión que se llevaron Sabina y él del recital de poesía que ofrecieron el pasado 26 de mayo en Santa Cruz de Tenerife. Entonces, los dos andaban liados escribiendo las letras del nuevo disco del cantautor, Vinagre y rosas, y aprovecharon su corta estancia en la isla para componer algún verso.
La función se organizó en el patio del Tenerife Espacio de las Artes (TEA), el museo biblioteca inaugurado hace un año. A ella asistió en una de las primeras filas la vecinoreportera que firma esta crónica, fan de la música de Sabina. Recuerda que tuvo que hacer cola un par de horas para entrar y que la sentaron en el suelo. Pese a eso salió encantada.
También a los dos protagonistas les dejó un buen sabor de boca. Prado explica en el libro que se enfrentaron a "una plaza abarrotada por cientos de personas y en un ambiente más de concierto de rock que de acto literario". Esa euforia general los animó a hacer algo que no habían hecho antes: estrenar, a medias entre cantando y recitando, uno de los temas del disco, "Menos dos alas", dedicado al poeta fallecido Ángel González.
Como futbolistas. "La verdad es que lo pasamos tan bien y el público estuvo tan estusiasta que acabamos arrojándoles desde el escenario los libros que habíamos utilizado para el recital, como si fuéramos futbolistas tirándole la camiseta a su hinchada". Uno de esos ejemplares acabó en las manos de la vecina que nos propuso esta información.

El autor de Romper una canción alcanzó tal estado de felicidad que hasta le regaló a una chica, que se lo pidió de buenas maneras, "el sombrero de enterrador, tipo Leonard Cohen", que llevaba aquella noche.
"Viudita de Cliquot". Ésa es la parte que vieron los asistentes a la velada del TEA, pero ¿qué pasó antes y después? Cuando viajaron a Tenerife, Sabina y Prado ya habían adelantado bastante en la escritura del disco. El mayor empujón se lo habían dado durante unos días de retiro en Praga, la capital de la República Checa. También se habían visto posteriormente para lo mismo en Rota (Cádiz). En el avión vinieron discutiendo alguna estrofa de "Cristales de Bohemia", pero al final las aportaciones que hicieron en la isla fueron para "Viudita de Cliquot".
Al poco de llegar al hotel Mencey se reunieron en la habitación de Joaquín. Éste se sirvió una cerveza y Prado un vodka con naranja. Animados por los últimos avances en esa canción, "le acertamos un par de rimas interesantes". El resultado debió ser bueno porque "cuatro versos y tres cigarrillos después" se dieron por "satisfechos" y cerraron la libreta.
Luego bajaron al jardín y se tomaron un güisqui. Aunque se propusieron hacerlo, no prepararon el recital ("nunca lo hemos hecho", confiesa Prado). En realidad siguieron hablando de "Viudita". En la cena posterior a la lectura se "portaron bien". De vuelta en el hotel, otra ronda de vodka y cerveza y una charla sobre poesía. "No nos fuimos a la cama muy tarde, pero sí un poco felices".
Ésta es la historia de cómo Santa Cruz de Tenerife entró en la lista de las estaciones por donde pasó la composición de Vinagre y rosas, el disco de Sabina publicado la semana pasada.
Las tres fotos que acompañan esta crónica están sacadas del libro de Benjamín Prado, una de ellas es de la portada.
Comentarios
menuda mierda de disco, no hay por donde cogerlo. Va siendo hora de recogerse, D. Joaquín
Otro pijiprogre mandando a callar. Si señor el último disco de Sabina es una mi..... Se está convirtiento en un intelectualillo cejatero ^^, dandole a la mamandurria (asi me gusta pive, que hay que vivir que son dos días). En definitiva un carcamal que ya está para que lo jubilen. Sabina retirate
Primero amig@ soytuan no me esplico que haces leiendo noticias que no te interesan pues muy sabinero no eres ,y lo deduzco por que estan hablando de un libro que habla sobre el disco y tu opinion es sobre el disco no es el sitio adecuada para hacerla.pero ya que la haces en negativa totalmente .
Por eso creo que de sabinero no tienes nada,y el que tiene que recojerse de opinar de lo que no le interesa eres tu
En el mencey. Qué chachi juaquín.
Juas.
Estos millonarios de izquierda no cambian. Haciendo versos en el Hotel Mencey, igual les acompañaba Victoria Beckam
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