Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
Hay voces interiores incapaces de dejar oír el silencio. Machín tiene una larga lista de silencios atrasados, atenazados por murmullos de tres años de pastillas y terapeutas del cráneo para adentro. En las arenas de la playa de La Solapita, con su familia, supo escuchar alguno, alguno de los que se debía. Y en eso acallaron las voces interiores, los miedos, las cortapisas, las exigencias, las normas y el qué dirán, y hubo tardes y noches que fue otro hombre.
(Perdonen, pero el texto original se lo tragó el ciberespacio: segunda entre pues de Silencios 4).
Silencio los sistóles y diástoles de los corazones de los bibalvos. Silencio el silencio de los corderos, de los baifos y las baifas, y en la pulcritud de la noche ventosa imploro a eolo una ráfaga de sosiego.
Machín arribó a la Maxarata con señora e hijos. Se instalaron en Toto, "en casa del Inglés".
Tenía intención de realizar varias entregas a este blogexilio detallando el periplo peninsular de las últimas semanas, pero el tintero también tiene derecho a engordar y en él dejo el asunto, ahí quedan pues autopistas, spa, hoteles, comidas, paisajes, visitas a Jesús Mier y ex señora, Naves, Santander, Potes, Llanes, Liébana, el Deva, Torimba, la Playa de Poo y otras tantas.
A Machín lo parió Fidela, y de niño caminaba descalzo por la cañada. Hoy Machín deambula por la Villa algo deprimido. Se desdibuja en su pérdida de peso y, cuando cree mirarte, sus pupilas se pierden en un punto indeterminado, entre el horizonte y tus espaldas. Machín fue siempre muy independiente, su independencia ahora atemoriza a familiares y amigos.
publicado el 1 Septiembre, 2010 en diariodeavisos.com (0) comenta
publicado el 28 Agosto, 2010 en laopinion.es (0) comenta
publicado el 21 Agosto, 2010 en elpais.com (0) comenta