Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur

Una tarde de agosto de 1840, Alonso Chirino, marqués de la Fuente de Las Palmas, fue asesinado por doce enmascarados en el camino que conducía de Granadilla a Vilaflor, en el sur de Tenerife. Tenía 48 años y se acababa de ratificar una sentencia que le daba los derechos sobre todas las tierras que venían siendo cultivadas por los campesinos desde tiempos inmemoriales. Jamás se supo quién lo mató, pues de las bocas de los chasneros no salió ni una palabra. Sólo se oía comentar: "¿Dicen que mataron al marqués?". Y la respuesta invariable era: "Eso dicen".

Una vecinareportera ha recorrido varios puntos de la isla para comprobar si algunas de las denuncias publicadas en este digital por los usuarios se habían resuelto. En muchos casos, los problemas ya han sido solucionados. ¿Sirven de algo las quejas ciudadanas?

Están por toda la isla y parece que por fin van a ser restaurados. Las ruinas de los molinos de viento de Tenerife permanecen hoy en pie, igual que las de sus hermanos de agua, como testimonio de una industria del pasado. Como dijo el profesor Serra Rafols, puede que dentro de poco, "repuestos sus mecanismos, un encargado los haga girar al viento del futuro".

Son el testimonio de una época en la que al agua, ese bien tan escaso en las islas, se le sacaba todo el partido posible. En La Laguna, igual que en otros puntos de la isla, hay dos molinos que en su tiempo fueron movidos por el caudal del Barranco de la Carnicería. El líquido elemento hacía posible la molienda de cereales, llenaba los lavaderos, saciaba a los animales y, al final, regaba los cultivos. Hoy, los molinos de Aguere esperan su restauración.
publicado el 31 Julio, 2010 en cotizalia.com (0) comenta
publicado el 23 Mayo, 2009 en Canarias al Día (2) comenta
publicado el 27 Julio, 2010 en elpais.com (0) comenta