La Universidad de La Laguna no es eficiente. Así ve la situación del centro tinerfeño la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), una entidad formada por agentes del sector empresarial encargada de analizar y promover la contribuciòn de las universidades al progreso económico y social. A su juicio, la ULL gasta demasiado por alumno graduado, lo que responde a una permanencia más prolongada de los estudiantes en el centro o a una alta proporción de abandonos.
Según los datos de la Fundación CYD, la universidad lagunera es la tercera menos eficiente del Estado, sólo por detrás de la Politécnica de Cartagena y la Politécnica de Catalunya. Teniendo en cuenta otro indicador como la diferencia entre el gasto corriente por alumno graduado y recién matriculado, de nuevo La Laguna vuelve a colocarse en el antepenúltimo lugar de la tabla. En este caso, la distancia entre ambos gastos evidencia, a juicio de la fundación, "una mayor permanencia en la universidad y, por lo tanto, menor éxito académico en los estudios".
Los universitarios de nuevo ingreso que finalmente logran matricularse en su primera opción de carrera, algo que indica el grado de satisfacción de la demanda, son en la ULL el 90,1 por ciento, muy por encima de la media
En cuanto a comunidades autónomas, Canarias encabeza la lista de la ineficiencia tomando en cuenta ambos indicadores. Además, las universidades de esta región son las que menos recursos propios aportan a su financiación neta, con un 12,4 por ciento; el archipiélago también ocupa el penúltimo lugar en cuanto a gasto por alumno en bienes y servicios; y es la tercera comunidad que menos inversiones inmateriales hace por docente o investigador, lo que se traduce, en la mayoría de los casos, en una menor cantidad de recursos dedicados a investigación.
Pero no todo iba a ser malo. De hecho, según la Fundación CYD, los estudiantes de las islas son los que menos esfuerzo financiero tienen que hacer para cursar sus carreras: la diferencia entre Madrid y Canarias en cuanto al precio público pagado por alumno es del 73,4 por ciento. Como explican los autores del informe, "existen comunidades autónomas con un PIB per cápita bajo pero con precios públicos altos y viceversa", y aquí los tenemos "significativamente por debajo" de nuestro producto interior bruto.
Y otro detalle: los universitarios de nuevo ingreso que finalmente logran matricularse en su primera opción de carrera, algo que indica el grado de satisfacción de la demanda, son en la Universidad de La Laguna el 90,1 por ciento, un porcentaje muy por encima de la media. Por lo demás, nos movemos casi siempre en la zona media de las tablas.
Si deseas leer el informe completo de la Fundación CYD, puedes hacerlo aquí.
Comentarios
La presidenta o directora de CYD es Ana Botín. Es obvio que las conclusiones de ese estudio (dejando a un lado el análisis, que puede ser más o menos objetivo) van a ser las que son: mayor financiación privada cuando lo que realmente se ha de pedir es mayor financiación, y no adjetivarla con privada como si fuera lo normal. Un informe hecho por un banco avala que el banco entre a formar parte de la universidad... ¿somos tontos?
De todas formas si este informe lo han hecho los empresarios es para dudar. Están fritos por el pastel de la educación universitaria, pues no se han ofrecido ya a construir ellos las facultades y luego arrendarlas, la nueva universidad privada de la Orotava, en fin lo que conocemos de bolonia. Ahora resulta que el empresariado canario, el más mimado y protegido del estado hasta límites grotescos, que apesar de todas las facilidades dadas para escamotear dineros publicos y que siempre presenta los peores indices del contexto nacional, viene a darnos lecciones de optimización de recursos. Patetico.
La universidad pública es demasiado barata. Por eso hay gente que es capaz de vegetar años y años en cafetería de la facultad (con ratitos de descanso en el campus o la tuna). La educación de esos que se tiran 10 años en la carrera la pagamos todos. Si de alguna manera se les penalizara, otro gallo cantaría.
Las personas sordas que estudian en ella casi no tienen interpretes y los pocos que tienen la suerte de cubrir sus horas de clase,tienen a estos profesionales con una situación laboral penosa,sin contrato y pasan los meses sin pagarles...¿Dónde va a parar el dinero de las tasas que pagamos?
No hace falta que lo diga un informe,las personas que hemos estudiado en esta universidad damos fe de ello. Todavía recuerdo la época en la que yo estudiaba se nos caían las cornisas encima,la cafetería no tenía ni una simple mesa para sentarte, las aulas sin herramientas para poder impartir la clase y las bibliotecas(si se les puede llamar bibliotecas) mal gestionadas, con poco material, ordenadores de búsqueda que no arrancan y sin salas de estudios en condiciones...Así es imposible hablar de educación de calidad.
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