Derrotado. Así salió este miércoles el rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech, del aula magna de las facultades de Medicina y Enfermería. Los alumnos le dieron un buen repaso y, al menos los que asistieron a esta reunión informativa, demostraron que rechazan
mayoritariamente el nuevo calendario de exámenes, cuya principal novedad es que la convocatoria de septiembre se traslada a julio. Aunque es duro clavar los codos en los meses de más calor, los estudiantes prefieren mantener esa oportunidad de aprobar en verano antes que agobiarse a final de curso con un montón de exámenes.
El objetivo de la reforma es adaptar el sistema de evaluación de la universidad lagunera al Espacio Europeo de Educación Superior, cuyo plazo máximo para entrar en vigor es 2010. Consciente de que el cambio tiene tela, Doménech inició este lunes una ronda de charlas por todas las facultades para informar a los alumnos y sondear su opinión. No sabemos cómo le habrá ido en las demás, pero en la de este miércoles en Enfermería y Medicina (facultad de la que por cierto fue decano) se llevó un buen cachetón. Y por momentos dio la impresión de no asumirlo con demasiada deportividad, aunque también es cierto que convencer a cerca de 500 estudiantes de lo bueno que es la convergencia con Europa a la hora de fijar exámenes no debe ser fácil.
Las principales novedades del calendario son:
- El curso comienza antes, el 19 de septiembre.
- Las convocatorias de febrero y junio se mantienen más o menos como hasta ahora, pero la madre de todas las batallas está en que la de septiembre pasa a julio. Esto quiere decir que entre las de junio y julio sólo hay 19 días naturales de diferencia. O sea, sería entrar en un maratón de dos meses seguidos con la taza de café pegada a la mano y las ojeras.
- También se mantendría la de diciembre, aunque Doménech dijo que se está estudiando pasarla a noviembre.
Si quieres ver las fechas concretas, puedes consultar (en pdf) el almanaque con la propuesta oficial de la universidad.
¿Qué argumentó el rector para defender la reforma?
- Que si La Laguna se acompasa con Europa saldrá beneficiada la "movilidad" de estudiantes y profesores, que podrían irse al extranjero por temporadas sin tener que hacer un encaje de bolillos con sus exámenes.
- Que septiembre es la convocatoria a la que menos gente se presenta, sólo un 22,7% de los matriculados, mientras que en junio el porcentaje llega al 46%.
- Que los pedagogos dicen que se aprovecha mejor la "memoria retentiva" si, suspendiendo en junio, te vuelves a examinar en julio (cuando argumentó esto las caras de algunos estudiantes eran un poema).
- Que con el nuevo sistema ganará importancia la evaluación continua en relación con las pruebas escritas.
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Y que la experiencia ha salido bien en otras universidades de la península que ya lo han aplicado. Citó sólo la Carlos III de Madrid y "otras de Cataluña", que no concretó. "Si allí ha funcionado, ¿por qué aquí no?", se cuestionó.
Doménech quiso impedir la intervención de una alumna a la que luego le reprochó: "¡No diga mentiras!"
A partir de ahí comenzó lo bueno, es decir, la ronda de preguntas. La mayoría de las intervenciones, incluso alguna casi de tipo personal ("tengo contrato para trabajar hasta finales de septiembre y necesito el dinero para pagar la matrícula y el piso, ¿qué hago si las clases empiezan el 19?"), acabaron con una ovación. La principal queja: es una locura concentrar dos convocatorias en dos meses consecutivos (junio y julio). "Es imposible", "no se puede", "vamos a terminar reventados", fueron algunas de las cosas que se escucharon entre el público. En alusión a los resultados en otras universidades, un alumno cerró su pregunta con un "¿vamos a ser objeto de un experimento?". En ese momento el aula magna rompió a aplaudir y Doménech tragó saliva.
Llegado a un punto, el rector optó por la amenaza soterrada apoyándose en la necesidad de converger con Europa. "Si lo que queremos es ser una universidad apartada y singular, ustedes sabrán...". Poco calado encontró, y eso que estuvo apoyado por varios profesores (¿infiltrados?) que también pidieron el micrófono y defendieron el discurso europeísta. Una llegó a asegurar que si no se asume el nuevo calendario cuanto antes la institución lagunera "podría desaparecer pues dejaría de recibir subvenciones".
El momento más tenso llegó cuando Doménech, en un gesto que bien podría calificarse de antidemocrático, limitó los turnos de palabra para poner fin a la reunión y se dirigió a una estudiante, que levantaba la mano, diciéndole "usted no, que ya ha intervenido en otras sesiones informativas". Y se montó. La chica, que luego se identificó como Yazmina Esther Hernández, miembro de la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (Amec), reclamó su derecho a hablar y puntualizó que lo que unos días antes había llevado el rector al Consejo de Gobierno de la universidad había sido el adelanto en el inicio del curso, y no el calendario, que no pasaba de ser un mero borrador. Doménech le interrumpió con un "¡no diga mentiras!". Y la cosa se calentó más.
Otra torpeza: el rector pidió a los seleccionados para las últimas preguntas que se colocaran "en fila" junto al estrado. En esa cola, lógicamente, no estaba Yazmina, pero al final volvió a hablar. Doménech no se disculpó de la acusación anterior, aunque la rebajó a un "falta usted a la verdad".
La Amec, que tiene presencia en el Claustro y el resto de órganos universitarios, montó una mesa por fuera del aula magna para recoger firmas en contra de la implantación del nuevo calendario. A la entrada hubo colas para echar un garabato. Yazmina informó a este digital de que ya tienen 3.000.
Ante este panorama, el debate continúa pero se atisba que Doménech no lo va a tener nada fácil para cargarse un clásico de la vida estudiantil: los exámenes de septiembre.
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Comentarios
Pues que quieren que les diga, es una vergüenza cuando hablas con gente de fuera sobre la convocatoria de Diciembre y se queden con los ojos abiertos, es hora de espabilar y ponernos al mismo nivel que, por lo menos, el resto de españa, no creen?
Creo que se comentó algo de que se adelantaba la convocatoria de enero, no se porque quejarse, en Portugal sin ir mas lejos, los exámenes empiezan el 8 o 9 de enero y nos adelantan un trozo a nivel académico, en fin.... a ver si cambia esto y podemos parecernos un poco más al resto de europa y no ser "la cola" de europa, como se nos conoce...
Aya, no puedo estar más de acuerdo con esa reflexión, converger con Europa implica otras más cosas que cambiar los horarios, y desde luego, estos planes de estudio que se basan en la memorística, no van a ningún lado hoy en día (a menos que tu sueño sea ser funcionario, lo cual, tener una memoria bien adiestrada, te ayudará mucho con las oposiciones).
Y cuánto tiempo tardaran los profesores en corregir los exámenes?porque en mi facultad tardan una media de 3 semanas con muchaaaa suerte! no me salen las cuentas! No podemos equipararnos a Europa porque seguimos siendo diferentes con planes de estudios arcaicos que nos obligan a memorizar y memorizar...
Haceh, ese es un gran argumento, el cual es igualmente aplicable en el caso que se plantea: nadie obliga a presentarse en Julio.
Jota, si no quieres estar amargado y disfrutar el verano, nadie te obliga a presentarte en septiembre
Pues estoy deacuerdo con el Rector y el nuevo calendario, ya uno está cansado de que cada verano que pasa, con la agonía de septiembre, no se puede disfrutar del verano. Prefiero 2 meses de exámenes, que 4 amargado, por lo menos te queda uno para disfrutar de verdad.
Es una animalada estar dos meses seguidos haciendo exámenes. Aquí, en Bruselas o en Pernanbuco.
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