En Tenerife gusta mucho la fiesta. No lo podemos evitar. El próximo 27 de abril, la romería de San Marcos de Tegueste marca el comienzo de un intenso calendario de verbenas y fiestas populares que se prolongará hasta mediados de octubre. El plato fuerte de esta apretada agenda de jolgorios lo componen precisamente este tipo de procesiones, celebraciones a camino entre lo religioso y lo pagano en las que se dan cita vacas, humanos, papas arrugadas, huevos duros, pelotas de gofio y en las que el vino fluye a mansalva. ¿Está preparado para afrontar este tour de force con éxito?
El último domingo de abril comienza la carrera. Aunque ya en enero se han celebrado nada más y nada menos que cuatro paseos romeros en honor de San Antonio Abad en Arona, Buenavista del Norte, La Florida (La Orotava) y Tigaiga (en Los Realejos), la romería de Tegueste en honor a San Marcos es la primera de las grandes. Congrega cada año a miles de personas llegadas de todos los puntos de la isla. Ese día, la carretera TF-13, la que conduce de La Laguna a Punta del Hidalgo, se transforma en un camino prácticamente intransitable. De hecho, si tiene planeado acudir, lo mejor es tomar la guagua hasta la rotonda de Las Canteras y bajar caminando. Su coche y su paciencia se lo agradecerán.
No vaya comido a ninguna de estas celebraciones. Si por algo se caracterizan es por la abundancia de alimentos, en muchos casos servidos o lanzados desde las carretas de forma gratuita. Días antes del paseo ganadero por las calles del municipio, como en todas las romerías, se celebra el baile de magos, una verbena nocturna que se prolonga hasta altas horas de la madrugada y en la que resulta fundamental ir ataviado con el traje típico de cualquier isla, requisito que en algunos casos es obligatorio.
Sólo en la zona que abarca desde Tegueste hasta Punta del Hidalgo, el verano alberga al menos seis jolgorios entre julio y septiembre. Es que nos gusta mucho la fiesta
Para la siguiente romería hay que esperar más o menos un mes. En mayo, tienen lugar cuatro, una en honor a la Virgen de Fátima, en el Valle de San Lorenzo entre los días 14 y 15, y otras tres recordando a San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza en Valle de Guerra, Los Realejos y Las Mercedes. No son tan multitudinarias, pero si no le gustan las grandes aglomeraciones pueden convertirse en una buena alternativa. También este mes, Santa Cruz celebra sus Fiestas de Mayo. Cuentan con un paseo romero (aunque esta ciudad no sea conocida precisamente por su tradición romera) que se celebrará el día 11 y con un baile de magos, el próximo día 2, al que hay que ir ataviado, sí o sí, con traje típico.
En junio la cosa vuelve a animarse. De nuevo homenajeando a San Isidro y Santa María, Tacoronte, Guamasa y La Orotava celebran sus romerías. Las dos primeras, pese a no ser tampoco tan concurridas, tienen un encanto especial por el marco en que tienen lugar. La tercera, sin embargo, es un caso aparte: se desarrolla el domingo de la Octava del Corpus y es la que, probablemente, reúne un mayor número de personas. Su baile de magos es, sin duda, el más popular de la isla. También en la primera quincena de este mes tiene lugar la romería de San Antonio de Padua, en Granadilla.
En julio llega otra de las importantes: la de San Benito Abad en La Laguna. Se celebra el segundo domingo del mes y es quizá la que un mayor número de turistas recibe, en gran medida porque el recorrido pasa por todo el casco histórico de la ciudad para terminar más arriba, en el barrio de San Benito.
En agosto toca el turno a los municipios de El Rosario (el primer domingo), Garachico (el día 16), Arico (el tercer domingo) y Arafo (el último sábado). En septiembre a La Victoria (el primer sábado) y Güímar (el día 7). Y en octubre el círculo se cierra con la romería de Adeje, en honor a Nuestra Señora de la Encarnación y San Sebastián.
Todo esto sin contar el gran número de verbenas y fiestas patronales, más ahora que llega el verano. De hecho, sólo en la zona que abarca desde Tegueste hasta Punta del Hidalgo, el estío alberga al menos seis jolgorios entre julio y septiembre. Y es que nos gusta mucho la fiesta. Si uno lo piensa, no paramos en todo el año, ya que sólo con las romerías uno puede disfrutar de ese tipo de celebraciones, desde enero hasta octubre, hasta cuatro veces al mes. No en vano, hay auténticos adictos romeros que no se pierden una. ¿Es usted uno de ellos?
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