Hace alrededor de sesenta años, varias familias procedentes del pueblo de Arriate decidieron emigrar a Tenerife. Esa localidad de Málaga, ubicada muy cerca de la monumental Ronda, atravesaba malos momentos. Buscaban mejorar su situación económica, maltrecha en la década de los cincuenta, y para ello eligieron la ciudad de La Laguna.
Poco a poco fueron llegando a Tenerife familiares y amigos de aquellas primeras familias. Se afincaron en la isla, manteniendo contacto entre ellos y ayudándose todo lo que podían para superar su precaria situación. Sus hijos, jóvenes y dispuestos a mejorar, también se integraron en la ciudad. Trabajaron, estudiaron y poco a poco fueron mezclándose con la población de Tenerife, formando familias y creciendo en prosperidad. Algunos se desplazaron a otras islas, formando pequeños grupos que se han ido mezclando con la población canaria. Hoy en día existe una alta descendencia de aquellas primeras familias andaluzas.
La idea de visitar el hogar surgió tras un sorteo de un puchero canario de La Recovita. Corría el año 1983 y el ganador de todas las verduras decidió dejarlas en la venta como obsequio para los ancianos
Una de esas personas de Arriate era doña Catalina. A menudo conversaba con mi madre, prima de una cuñada suya y mi padre a su vez muy amigo de su hermano Joaquín. Sus hijos emigraron a Venezuela en los años 50 y luego volvieron a las islas quedándose definitivamente aquí. Sus nietos, afincados en La Laguna, también forman parte hoy de la Peña Andaluza-Lagunera, institución creada para mantener el hermanamiento con su localidad de origen y que en la actualidad está plenamente integrada en el día a día de la ciudad de los Adelantados. Está formada por un numeroso grupo de andaluces, procedentes de diferentes provincias, y por muchos amigos, sobre todo laguneros. Más abajo, en la galería de fotos, tienes algunas imágenes de sus reuniones.
Los descendientes de aquel grupo mayoritariamente arriateño han desempeñado todo tipo de profesiones: entre ellos hay profesores, arquitectos, políticos, abogados, ingenieros técnicos, médicos o empresarios. Algunos han desempeñado cargos
relevantes en las islas. Tal es el caso del vicerrector de la Universidad de La Laguna José Luis Moreno Becerra; del ex director de Informativos de TVE Canarias Francisco Moreno; del subdirector de Radio El Día, José Moreno; del reportero gráfico Antonio Rueda; o del concejal del Ayuntamiento de La Laguna Rafael Becerra. Todos muy hermanados desde que sus padres y abuelos se afincaron en Tenerife.

Desde hace 27 años, la Peña Andaluza-Lagunera se reúne el último domingo de enero para llevar a la Casa Hogar del Santísimo Cristo un obsequio de más de 1.000 Kilos de alimentos. Aprovechan para reunirse y reforzar los lazos que unen a Andalucía y La Laguna, pero también para pasar un día visitando a los más de 100 ancianos que acoge ese hogar, compartiendo con ellos su alegría, una misa en la capilla del centro y finalmente un almuerzo en un restaurante de la ciudad. Recordando siempre aquellos tiempos, las historias que contaban sus abuelos y, cómo no, rememorando la primera vez que visitaron el asilo.
¿Cuál es el origen de esta tradición? La idea de visitar el hogar surgió tras un sorteo de un zancudo canario (puchero canario) de La Recovita. Corría el año 1983 y el ganador de todas las verduras decidió dejarlas en la venta como obsequio para los ancianos. El presente se llevó al asilo junto a otros alimentos donados por algunos amigos más. A partir de ese año, María Candelaria Mascareño y M. Abel Afonso, los que regentaban La Recovita, recogieron allí todos los alimentos no perecederos que este grupo de laguneros y andaluces donaba para la casa hogar. Así se continúa haciendo desde entonces, ahora en otro lugar debido al cierre de ese establecimiento. Y cada año es mayor la cantidad de alimentos (y hasta algún décimo de lotería) que se les entrega, gesto que agradecen los mayores.
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