No, no es una película de ciencia ficción. Aunque el proyecto se llame Space Quest y esté centrado en la teletransportación, no tiene nada que ver con el recurso que permitió a Gene Roddenberry, director de la serie de culto Star Trek, ahorrarse el gasto en efectos especiales que le hubiera supuesto la recreación de los aterrizajes de la Enterprise en planetas desconocidos. La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) trabaja actualmente en el desarrollo de una tecnología que permitirá, en 2010, reproducir las características de un fotón emplazado en la Estación Espacial Internacional en otro ubicado en la Tierra, a casi 1.500 kilómetros de distancia. Y Tenerife, en concreto Izaña, será uno de los enclaves receptores en esta prueba.
Todavía tendrán que pasar siglos para que podamos olvidarnos del coche o el avión. El sueño de ir al trabajo, apretando un botón, directamente desde nuestro cuarto de baño aún es sólo eso: un sueño. Pero este experimento, basado en el estado cuántico de determinadas partículas, puede revolucionar otros aspectos de nuestra vida, como las telecomunicaciones o la informática. Actualmente, los científicos pueden entrelazar o enredar un fotón con otro. Al juntar dos particulas de este tipo, adquieren idénticas características, quedan enredadas por mucho que las separemos luego. Pongamos un fotón enlazado en Izaña y llevemos el otro al espacio: con la tecnología apropiada, cualquier cambio que hagamos al que tenemos en la estación internacional tendrá su reflejo inmediato en el gemelo que está en tierra firme.
¿Y para qué diablos sirve esto? Pues entre otras cosas, supone un paso de gigante en el campo de las comunicaciones seguras, porque si durante el viaje de las características de un fotón hacia el otro cualquiera osara leer ese mensaje, el sistema se iría al garete y se sabría de inmediato que el envío ha sido espiado. Ángel Alonso, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias que ya ha participado en varios experimentos de enlaces láser con satélites, es conciso al respecto: "Si el experimento tiene éxito, el sistema criptográfico con clave pública RSA dejará de tener vigor". Según él, un avance de este tipo permitiría una mayor capacidad de transmisión de datos y una confidencialidad casi total en las comunicaciones.
Conectar Tenerife con la Estación Espacial Internacional no es fácil. La base cruza el cielo del observatorio en tres o cuatro minutos y es "una diana muy pequeña"
Ésta no es la primera vez que se hace un experimento de este tipo. De hecho, los pasos previos ya se han dado en una prueba similar entre las estaciones del Roque de los Muchachos, en La Palma, y de Izaña, en Tenerife, en la que se transmitió información de un punto a otro mediante la polarización de fotones. Si ahora se consiguiera en el espacio, las consecuencias para el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas sería inimaginable.
Conectar Tenerife con la Estación Espacial Internacional no es fácil. Como explica Alonso, la base cruza el cielo del observatorio en 3 o cuatro minutos y es "una diana muy pequeña". "Es algo técnicamente complejo en todas sus partes, pero se puede hacer", precisa. La ESA ya cuenta con vehículo propio y llevar los aparatos necesarios sería relativamente sencillo. De hecho, el futuro transceptor cuántico (encargado de comunicar las características de un fotón al otro) medirá no más de 20 centímetros de ancho, pesará menos de tres kilos y consumirá muy poca energía.
Estas pruebas marcan, aunque aún de una forma muy primitiva, el comienzo de una nueva era informática: la de la computación cuántica, con ordenadores tan potentes que serían capaces de crear y descifrar claves de billones de digitos más que las actuales. Hoy, cualquier operación que realizamos con un ordenador se efectúa mediante bits: esta página web que estás viendo ahora mismo es realmente una combinación descomunal de unos y ceros que viajan a través de los circuitos. Con la teletransportación cuántica y el uso de partículas enredadas, la cosa varía sustancialmente.
No en vano, se estima que utilizando bits cuánticos (conocidos como qubits) y enlazándolos, el cambio sería brutal: 80 qubits enredados permitirían unos 150 billones de gigabytes de capacidad de procesamiento. O lo que es lo mismo, un ordenador sería 2,3 billones de veces más rápido que un pc actual de última generación y 64 bits de arquitectura. ¿Se imaginan una partidita al Halo en una máquina de esas?
Comentarios
Soy un amante de los viajes espaciales y simpre digo, "DESDE QUE LLEGO EL HOMBRE A LA LUNA TODO ES POSIBLE"
felicito a todos los tripulantes tecnicos e ingenieros que hicieron posible esta
Es una de las noticias más sorprendentes que he leído en mucho tiempo. Los ordenadores cuánticos abrirían un futuro radicalmente diferente. ¿Ha salido esta noticia en los periódicos convencionales?
Aprovecho para felicitaros por la web, me gusta mucho.
Os animo a seguir así.
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