Paradójicamente, el presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, hizo el anuncio en la Feria de la Alimentación: en breve habrá una línea directa de Binter entre Canarias y Senegal. La compañía aérea ya dispone de enlaces con otros enclaves africanos como Marruecos, el Sahara Occidental o Mauritania. En el último caso, la ruta fue abierta tras una visita de José Carlos Mauricio a Nuackchot. El ex consejero de Economía se fue a intentar sellar un acuerdo para frenar la llegada de cayucos a Canarias y volvió con un negocio debajo del brazo. Algo así ha sucedido en esta ocasión.
Las operaciones de Canarias en África se multiplican. Alertada por el desembarco del empresariado estadounidense en el continente, la maquinaria empresarial y política regional se ha puesto las pilas y ha comenzado a acelerar sus movimientos: hasta la fecha, más de cien compañías canarias se han establecido allí. 42 de ellas operan en Cabo Verde, un archipiélago de habla portuguesa sobre el que rigen varios convenios con la Unión Europea para favorecer el comercio entre las regiones de la Macaronesia. En Marruecos hay unas 40 empresas canarias, mientras que Mauritania acoge 13. El resto, entre ellas la filial de Vultesa Top Pneus, ha elegido como base de operaciones Senegal.
Sin embargo, todas tropiezan con un obstáculo: la ausencia de comunicaciones eficientes, tanto aéreas como telemáticas. Y ahí entra en juego Estados Unidos. La instalación, hace relativamente poco, de una delegación de la Cámara de Comercio Americana en Las Palmas, así como la contribución de la multinacional de telecomunicaciones Terremark Worldwide a la puesta en funcionamiento del Punto de Acceso Neutro para África Occidental y Canarias (Napwaci, por sus siglas en inglés) indican que algo se está moviendo. Y tanto Gobierno regional como Cabildo de Tenerife no quieren dejar pasar ese tren.
De hecho, fue Melchior el que firmó el convenio con la multinacional para la implantación del nodo de comunicaciones en esta isla. Terremark, con sede en Florida, presta sus servicios al Comando Sur del Ejército estadounidense y contribuye con parte de sus fondos al Partido Republicano. Las buenas relaciones entre su cúpula directiva y la familia Bush son bien conocidas.
Hasta ahora, han manifestado su interés por sumarse al Napwaci Liberia, Guinea Bissau , Angola y Mozambique, mientras que Cabo Verde y Senegal ya están, casualmente, prácticamente dentro del proyecto. De establecerse finalmente el nodo con Canarias, la Península y Estados Unidos en estos países, la expansión del comercio en la región sería notable.
El convenio sellado con Senegal prevé dedicar el 15 por ciento del suelo agrícola del país a cultivar la planta Jatropha Curcas, ideal para el biodiesel pero tan tóxica que no tiene depredadores
Pero hay otra cosa más. El Ejército de Estados Unidos también necesita apoyo telemático en África. Y Terremark, como es evidente, se lo va a dar. La iniciativa antiterrorista Trans Sahara, dependiente del Comando Europeo (EUCOM) y creada en 2005 como parte de la operación Libertad Duradera, sigue actuando muy cerca de Canarias. En 2006 tuvieron lugar en la zona marroquí de Tan Tan las maniobras African Lion 2006, en las que Washington desplegó alrededor de 500 militares y varios tanques M-141. En 2005, la operación Flintlock congregó en el desierto del Sahara a los ejércitos de ocho países, entre ellos Senegal y Mauritania.
El fin de la iniciativa es formar a las fuerzas de seguridad locales en la lucha contra el terrorismo y la defensa de las fronteras, ya que la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (centrada en teoría en ofrecer asistencia humanitaria y económica) considera que -de nuevo casualmente- Malí, Mauritania y Senegal son potenciales enclaves de bases terroristas. De todas formas, esto no es nada nuevo: en 2004, el jefe del Comando Europeo estadounidense, James Jones, admitió que su país llevaba a cabo en África "acciones antiterroristas preventivas". Por su parte, el Comité de Coordinación de los Pueblos de África ha denunciado en reiteradas ocasiones que Washington oculta tras la excusa contraterrorista una maniobra para fortalecer su presencia en áreas de importancia estratégica por la abundancia de hidrocarburos y minerales.
Canarias no tiene un motivo bélico, pero sí uno humanitario: la inmigración. A finales de diciembre pasado, Ricardo Melchior presentó en Tenerife la firma de un convenio con Senegal para el levantamiento de plantas de energía limpia en el país (con un presupuesto de unos 55.000 euros) y, lo que es más importante, la producción a gran escala de un vegetal venenoso, la Jatropha Curcas, que resulta ideal en la producción de aceite para biodiesel. El objetivo del Cabildo, según explicó su presidente, no es otro que proporcionar a Senegal "un proyecto alternativo para que la juventud senegalesa pueda quedarse allí a trabajar" y "una forma de luchar contra la inmigración clandestina y la pobreza". Y de paso dotar a las islas de una industria con más futuro.
El convenio firmado con Senegal en 2007 plantea dedicar 321.000 hectáreas de suelo agrícola (más o menos el 15 por ciento del territorio cultivable del país) a la producción masiva de Jatropha Curcas, una planta tan tóxica que carece de depredadores y que soporta sin problemas la sequía. El aceite vegetal resultante de estas explotaciones, que suelen dar sus frutos en el plazo de dos o tres años, se podría destinar a las plantas de producción de biocombustible que está previsto que acoja Granadilla en 2009. A cambio, el Gobierno senegalés de Abdoulaye Wade, acusado en 2007 de fraude electoral en los comicios que renovaron su mandato, espera dar 300.000 puestos de trabajo a su pueblo a costa de sacrificar un quince por ciento del espacio para la producción de alimentos.
El anuncio de la apertura de la línea directa de Binter con Senegal y la consolidación de las ya existentes con Mauritania, Marruecos y Cabo Verde presagian que el salto canario a África es ya más que una realidad. El Napwaci, la Cámara de Comercio Americana, la repentina guerra contra el hambre de Melchior, la iniciativa Trans Sahara, las conexiones aéreas y el biodiesel hacen ver que esto está muy lejos de detenerse. Es un entramado estratégico y comercial demasiado complejo como para ser desmontado de la noche a la mañana, menos aún con una crisis económica acechando a las islas. ¿Batalla contra la pobreza o aprovechamiento de los recursos ajenos? Quizá sólo una cuestión de supervivencia: Canarias lucha contra su más que probable futura miseria.
Comentarios
Yo no estoy muy de acuerdo con que eso de que el Napwaci tenga connotaciones oscuras. No es más que un datacenter del estilo de los de Interxion en Europa, donde se aloja un nodo neutro y que canalizará tráfico en las futuras conexiones submarinas entre Africa, Latinoamérica y Europa. El que se haga en Tenerife obedece a que estamos en muy buena posición geográfica (estamos a medio camino de tres continentes) y política (esto es Europa de cara a inversiones y estabilidad política), y que el Cabildo lo impulsa como una forma de generar industrias alternativas al turismo en Canarias. Si la elección del lugar obedeciera a los motivos de control de las comunicaciones Africanas que dicen algunos, lo habrían puesto en Marruecos, en la misma base del Africom, y no aquí.
Saludosssss...
A mí sin embargo el artículo me ha parecido casi demasiado claro, un golpetazo en la cara; diría que es espeluznante. Me sumo a la petición de que se continúe profundizando en todo este tema, tenemos derecho a saber. Es un ejercicio muy necesario.
Felicitaciones sinceras!!
Un artículo interesante, sobre un tema de lo más interesante. El único problema que veo es que trata tantos temas de golpe que es muy complicado de digerir ;)
El Napwaci, a pesar de tener ciertas cuestiones bastante oscuras (tanto en su uso en el África continental tanto como en su construcción en Tenerife), no lo veo como una mala iniciativa. Dotar de un buen sistema de comunicaciones al África noroccidental es una ayuda al desarrollo tanto económico como social de la zona.
Tampoco es malo que los empresarios canarios inviertan allá (inversión de RIC y otras cuestiones oscuras aparte), pues igualmente favorece ese desarrollo económico, y en parte social de la zona. Otra cosa es lo mal que lo puedan hacer los gobiernos corruptos (caso de Senegal) o dictatoriales (caso de Marruecos) de la zona. Cosas como destinar un 15% del terreno cultivable de un país para la generación de una materia prima que ni siquiera se procesará en el país es un modelo económico absolutamente neocolonial, a parte del problema que puede suponer para la soberanía alimenticia y autoabastecimiento alimentario de los senegaleses. Un problema generalizado en África por un modelo de gestión de la tierra, que suele pertenecer al Estado y no a los productores, generando falta de productividad y sometimiento a los deseos de gobiernos corruptos.
En fin, que me estoy enrollando. Como digo el tema tiene demasiados "subtemas". No estaría mal escribir artículos más especializados en cuestiones particulares sobre este mismo asunto donde podamos desarrollar un debate más claro y centrado. Es una propuesta.
Parece una idea interesante :-) Tomemos esto como una introducción, enrevesada pero necesaria para dar una idea de la compejidad del asunto. Y sobre todo, fundamental para dejar claro que no se trata de hechos aislados, sino perfectamente enlazados. Saludos y suscribo tu propuesta.
Escribe tu comentario
Normas